teletrabajo

Se ha escrito mucho acerca de como está afectando y como afectará internet a los patrones de vida y conducta aceptados hasta el momento. La bibliografía es extensa y desde bicefalía no podemos jugar a ser gurus de una materia que queda tan cerca de la sociología.

Me centraré en el “Teletrabajo”. El fenómeno del Teletrabajo como concepto de racionalización de los medios empleados para desarrollar la acción del trabajo, está tomando en las economías evolucionadas un importante impulso. Ya no es un comentario de como será el futuro, sino es el presente.

A nadie se le escapa, que los costes directos y especialmente los indirectos de mantener cada uno de los puestos de trabajo, son altos y con una tendencia alcista (“costes energeticos, alquileres, mobiliario, telecomunicaciones, etc”). Esta tendencia alcista de los costes es proporcionalmente directa con el desarrollo tecnológico de internet, y en esta afirmación está el punto crítico del fenomeno del Teletrabajo. ¿Cual es el coste asociado de procurar en las empresas el “Teletrabajo”?.

Esta pregunta abre un abanico de respuestas, que provocarán mas preguntas, pero sintetizando, yo me atreveria a enumerar dichos costes:

Enormes costes sociales derivados e reemplazar la vida laboral dentro de un contexto social que es la empresa.

La creatividad, el proceso de aprendizaje, tal y como ha demostrado la ciencia se consigue gracias a la interacción de unos con otros, lo que llamamos vivir en sociedad y compartir conocimientos, atrás quedan los anacoretas.

Estos factores que menciono tienen sus coste de oportunidad, y las empresas como los diferentes entes sociales deben de ponerlos en una balanza y equilibrar la situación.

Yo propongo un entorno mixto de trabajo, que busque un buen balanceo entre la vida familiar y la laboral, creo que debemos de mirar con absoluto optimismo el futuro que tenemos por delante.